Más que la calidad y preparación adecuada de los alimentos, tiene que ver con la cantidad, la sobrealimentación.
Texto: Nutrióloga Clínica Angélica Fernández
@nut.angelicafernandez
La resistencia a la insulina (RI) es una condición metabólica donde las células no responden bien a la insulina, llevando al páncreas a producir más y más esta hormona para mantener las células con energía y controlar los niveles de glucosa en sangre en un rango saludable.
Esta condición es cada vez más frecuente y en consulta lo veo incluso en niños desde los 4 años de edad. Comúnmente me preguntan: “Angie, ¿por qué tengo esta condición? Por lo general como saludable: pollo a la plancha, arroz al vapor, verduras crudas, no lo entiendo. No tomo refresco y casi no como postres”.
Estudios indican que los factores genéticos pueden explicar entre el 25 y 40 % de la susceptibilidad de una persona a desarrollar resistencia a la insulina, pero el resto definitivamente es conductual.
Más que la calidad y preparación adecuada de los alimentos, tiene que ver con la cantidad, la sobrealimentación. Entonces, aunque sea un platillo saludable, pasa a ser no saludable por transgredir cantidades; es decir, comer más de lo que tu cuerpo necesita.
Otro factor que influye es no tener horarios de alimentación; no es lo mismo cubrir tu requerimiento de energía del día en 3 tiempos de comida (desayuno, comida y cena) que dividirlo en 5 tiempos de comida (desayuno, colación, comida, colación y cena) donde puedes dosificar tus alimentos y lograr tener un control glucémico, por consiguiente, mejorar la sensibilidad a la insulina.
Desafortunadamente la resistencia a la insulina es un factor clave para desarrollar Diabetes Mellitus tipo 2 y enfermedades cardiovasculares, pero algo importante que debes saber es que se puede revertir. Está en ti atenderte con especialistas.



