¿Y si el problema no es no llegar al orgasmo, sino sentir que “tienes” que llegar?
Exigir un orgasmo en cada encuentro no es igualdad, también puede ser presión, la equidad sexual consiste en que el tiempo, los límites, las preferencias y el placer de todas las personas importan por igual; no en que cada encuentro termine de la misma manera.
Durante el Mundial hacemos espacio para lo que nos emociona. ¿Por qué nos cuesta hacer lo mismo con el placer?
Cada cuatro años organizamos reuniones, cambiamos horarios, hacemos espacio en la agenda y movemos compromisos para no perdernos un partido. Pero ¿cuándo fue la última vez que hiciste lo mismo por tu relación?




