...
Home > Design > Arquitectura > Casas Que Saben Envejecer: Diseñar espacios capaces de evolucionar con nuestra vida.

Casas Que Saben Envejecer: Diseñar espacios capaces de evolucionar con nuestra vida.

Envejecer no necesariamente significa deteriorarse. Y quizá deberíamos comenzar por ahí cuando hablamos de arquitectura residencial y diseño de interiores.

Texto: Edith Serrano

Me gustan las casas que cuentan historias. Esas que después de algunos años dejan de parecer recién estrenadas, pero comienzan a sentirse verdaderamente habitadas: una madera que adquiere pátina, una piedra que conserva las marcas del tiempo, un objeto heredado que encuentra su lugar entre piezas contemporáneas.

Envejecer no necesariamente significa deteriorarse. Y quizá deberíamos comenzar por ahí cuando hablamos de arquitectura residencial y diseño de interiores. Durante mucho tiempo hemos perseguido espacios que permanezcan impecables, cuando podríamos diseñar casas capaces de envejecer con dignidad y evolucionar con nosotros.

La primera decisión está en los materiales. Existen acabados que toleran mal el paso del tiempo y otros que lo incorporan a su belleza: piedra, madera, barro, metales y determinados materiales de buena calidad pueden transformarse sin perder carácter. Esto no significa renunciar a la tecnología ni utilizar exclusivamente materiales naturales; significa especificar con criterio: considerar el uso, mantenimiento, reparabilidad, procedencia y vida útil antes de decidir únicamente por apariencia.

Porque sustituir un acabado cada pocos años debido a su obsolescencia estética o prematuro deterioro también tiene un costo ambiental. Sin embargo, hay otra forma de envejecimiento de la que hablamos mucho menos: la nuestra.

Una casa puede durar cincuenta años. La familia que la habita, en cambio, puede transformarse radicalmente durante ese periodo; una pareja se convierte en familia; los niños llegan; aparece la necesidad de estudiar o trabajar desde casa; luego los hijos se van; los padres envejecen y quizá vuelven a vivir con nosotros; nuestra movilidad también puede cambiar; en fin, los escenarios son variables.

Entonces me pregunto: ¿Por qué seguimos diseñando viviendas como si quienes las habitaban fueran a permanecer exactamente iguales?

Una vivienda adaptable debe anticipar el cambio: una habitación infantil puede convertirse en estudio, taller o dormitorio para un cuidador; una planta baja puede prever un espacio capaz de funcionar como recámara; un baño puede diseñarse desde el principio con dimensiones que permitan utilizarlo cómodamente cuando nuestra movilidad quede disminuida; puertas, circulaciones, iluminación y almacenamiento pueden resolverse pensando no únicamente en el presente sino en diferentes etapas de la vida familiar. 

Y, no, no estoy hablando de diseñar una casa hospitalaria anticipando la vejez. Hablo de inteligencia arquitectónica; de crear espacios flexibles que puedan transformarse con intervenciones mínimas, evitando demoliciones, desperdicios de materiales o remodelaciones costosas y engorrosas.

Para mí, ahí existe también una forma mucho más interesante en cuanto a sustentabilidad y sostenibilidad: hacer que las cosas permanezcan porque siguen siendo útiles.

Una casa que sabe envejecer no tiene que ser neutra, ni renunciar al color, el arte o a tener una personalidad. Parte de esa personalidad debería ser su capacidad de evolucionar, incorporar nuevas piezas, cambiar su lenguaje y acumular memorias.

Lo importante es que su estructura esencial siga sosteniendo la vida que ocurra dentro. Quizá deberíamos comenzar a medir la calidad de una vivienda no solamente por cómo luce cuando entregamos la obra, sino por su capacidad de responder veinte o treinta años después. Pues diseñar una casa es, de alguna manera, diseñar escenarios para una vida que todavía no conocemos.

Y eso me lleva a una pregunta que pocas veces hacemos frente a un plano:

¿Estamos diseñando únicamente la casa que necesitamos hoy o una capaz de transitar conforme cambiamos como individuos y como familia?

You may also like
Del Aula al Escenario Internacional: Arquitectura leonesa que imagina ciudades para jugar.
Materiales, formas y color: La decoración que marca este año.
Factores de Diseño: Cuando la arquitectura despierta conciencia.
Tendencias sí… pero que te hagan feliz.

Leave a Reply

Seraphinite AcceleratorOptimized by Seraphinite Accelerator
Turns on site high speed to be attractive for people and search engines.