Sabemos que todo embarazo tiene sus riesgos pero buscarlo con estrategia multidisciplinaria es fundamental.
Texto: MNC Angélica Fernández
@nut.angelicafernandez
Prefiero escuchar este término a “embarazo geriátrico”, que puede llegar a ser descalificativo e incluso ofensivo para las mujeres que se embarazan en esta etapa.
Como sabemos, la sociedad ha cambiado mucho y hoy en día más mujeres optan por posponer la concepción de sus primeros hijos debido a razones profesionales o personales como viajar, estudiar, seguridad económica, entre otras.
Un embarazo en edad avanzada, mujeres mayores a 35 años, se considera de alto riesgo debido a una mayor probabilidad de complicaciones como: muerte perinatal, diabetes gestacional, preeclampsia, abortos espontáneos, anomalías cromosómicas (ejemplo: síndrome de down), partos prematuros y desprendimiento de placenta principalmente.
A pesar del riesgo por la edad, con una estrategia multidisciplinaria: un control prenatal estricto, una buena nutrición guiada por especialistas, suplementación y ejercicio constante, es posible lograr estos embarazos con nacimiento de bebés sanos.
La alimentación es clave y como nutrióloga clínica sugiero llevar una dieta mediterránea basada en frutas, verduras, cereales integrales, carnes magras y grasas saludables; con una distribución de macronutrientes equilibrada, donde las proteinas sean suficientes para no comprometer la masa muscular que comúnmente se pierde por la edad y en el postparto.
Te comparto también tres alimentos que se deben evitar durante todo el embarazo: canela, carnes crudas ó poco cocinadas y quesos frescos (no pasteurizados), ya que pueden transmitir parásitos y bacterias como: listeria y toxoplasma gondii que causan abortos, incluso muerte fetal.
Sabemos que todo embarazo tiene sus riesgos pero buscarlo con estrategia multidisciplinaria es fundamental.







